folclore

Origen del mito del vampiro a nivel antropológico y literario

Byron_by_fuchsiart¿Qué representa la figura del vampiro?  Es la reencarnación del mal.  Un mito legendario.

«El vampirismo es uno de los mitos más perdurables, universales y populares de todos los tiempos, con innumerables vinculaciones a otras leyendas y supersticiones, [lo que] indica la existencia de una representación psíquica. Esta es una de las más arcaicas imágenes que conocemos». (Origen del mito del vampirismo – I. Rodríguez de la Sierra).

Pero a nuestra mente siempre acude la figura del vampiro como si fuera un Don Juan o un Fausto, una criatura que ha pactado con el diablo y que persigue sobre todo a las mujeres para destruirlas.  Por supuesto que esta imagen nació de la literatura romántica.  En realidad, el vampiro del folclore no tiene nada de atractivo ni de Don Juanesco.

A nivel antropológico o folclórico, algunos estudiosos han dicho que el vampiro reúne cinco categorías de distintas creencias mágicas:

  1. Son muertos vivientes.
  2. Son espíritus, íncubos o súcubos que hacen visitas nocturnas.
  3. Son como las stryx de la antigüedad que chupaban sangre.
  4. Son las brujas de las tierras eslavas y balcánicas que siguen haciendo daños después de muertas.
  5. Son hombres lobo, personas que adoptan el aspecto de un lobo para atacar a los hombres y devorarlos.

Pero es solo el aspecto de muerto viviente que sale de su tumba el que ha tenido  una gran importancia a la hora de crear el concepto de vampiro moderno occidental.  En aquellos lugares donde no hay enterramientos sino incineraciones, el vampiro no se conoce.

Muchos dioses de Europa, Asia y parte de África succionaban o bebían sangre. Un grupo de deidades en el lamaísmo tibetano, los Vajra, bebe sangre para alcanzar el control sobre la vida y la muerte.  En uno de los más antiguos relatos jamás registrados, la leyenda de Gilgamešh, héroe de la epopeya babilónica, el vampiro es descrito de manera más precisa y sangrienta que en las épocas medieval y moderna. La más antigua representación aparece enKali_by_kometani un tazón prehistórico asirio, que muestra a un hombre copulando con un vampiro acéfalo. En el México precolombino, los vampiros se conocían como sihuateteo, mujer que moría durante el parto (como la madre de Bram Stoker). El vampiro chino Ching Shih, citado en los cuentos de la dinastía Tang, tiene un gran parecido con sus contrapartes occidentales. El vampiro llegó a Europa posiblemente desde India, a través de Turquía y los Balcanes.

Como podemos ver, el vampiro adopta en algunas culturas americanas y orientales la figura de una deidad demoníaca o es un dios menor que forma parte de un panteón siniestro.  En la cultura India, por ejemplo, la Diosa Kali es un ser vampírico que se alimenta con la sangre de los hombres.  La mayoría de los dioses eran seres sedientos de sangre y por eso se ofrecían sacrificios humanos.

Así vemos cómo el Oriente próximo y el espacio mediterráneo influenciaron en las antiguas creencias sobre vampiros.  Lilith es otro claro ejemplo: la diosa sedienta de sangre, autóctona de Babilonia, se introdujo en el mundo hebreo como una diablesa lujuriosa que devoraba niños y hombres por igual.

Estas leyendas ejercieron una notable influencia en el Occidente cristiano.  El vampiro fue una excusa para explicar las enfermedades que asolaron gran parte de Europa, antes de que la ciencia pudiera explicarlas racionalmente.  Igualmente, las guerras y la escasez de alimentos propiciaron estas creencias, sobre todo en las zonas de los Balcanes, donde los conflictos bélicos causaron estragos durante siglos en el imperio cristiano de los Hadsburgo y en el reino musulmán de los otomanos.  También la Iglesia aprovechó esto y supo sacar partido del miedo a los vampiros en beneficio propios, al vincularlos también con las brujas.  De esta manera la Iglesia se sirvió de este miedo para que las gentes de los pueblos observaran las normas cristianas como protección contra los succionadores de sangre.

En las culturas primitivas se habla de canibalismo.  Y las fuentes que hablan sobre este tema son numerosas: desde el Antiguo Testamento hasta los cuentos y leyendas.  En muchas tribus se tenía la creencia de que comiendo el cerebro de su adversario se poseía la fuerza y la inteligencia, así como si se bebía su sangre.  El canibalismo también forma parte de la cultura occidental moderna, representada en la Eucaristía, con la ayuda de Dios, el sacerdote convierte el pan y el vino en la carne y la sangre de Cristo.  Es un ritual donde los cristianos se alimentan de la carne y de la sangre de Jesucristo.  Aquí observamos que el canibalismo se puede practicar en el plano material o espiritual.  Suele pasarse por alto otro tipo de canibalismo que se encuentra en nuestra sociedad  y tiene componentes patológicos y eróticos.  Cuando los amantes hacen el amor, en cierta forma, se comen entre ellos, uniéndose en una sola persona.  No olvidemos el mordisco sádico, el beso…

rusalka_by_miguelcoimbra-d33y5id ¿Cuál es el prototipo de vampiro más conocido?  El de origen eslavo, por supuesto: un ser humano convertido después de morir en un cadáver activo, sediento de sangre.  Abandona su tumba y ataca a los vivos.  Durante el día permanece en su fosa, pues está ligado a la tierra-patria de la misma.  El cadáver no presenta signos de descomposición y si los hay son muy pequeños.  El pelo y las uñas les siguen creciendo, tiene la tez rosada y si el vampiro ha bebido sangre, esta le sale por la nariz, las orejas y la boca.  Sus víctimas también se convierten en vampiros al morir.  Este vampiro «clásico» está arraigado en el Occidente cristiano.

Los primeros testimonios escritos datan de fechas y de países europeos distintos.  Se habla de que estos muertos masticaban sus mortajas y se mutilaban a sí mismos.  Los más numerosos se encuentran en los Balcanes ya que constituían un crisol de culturas diferentes y cada una de ellas contribuyó a la creación del mito del vampiro, creencias favorecidas por las guerras entre cristianos y musulmanes.  Hay un dato curioso: puede explicarse  que el mito del vampiro estuviera tan extendido por Transilvania gracias a que los mogoles tibetanos creían en los vampiros y en un dios murciélago.  Y fue también en Transilvania donde se difundió la creencia de que se podía recurrir al ajo para combatir a las tinieblas, pues el ajo tenía cualidades medicinales; por tanto era considerado magia buena o blanca.

Ya en la Ilustración, el virus del vampiro se había extendido por Europa.  Tanto así que se escribieron los primeros tratados o estudios sobre el vampirismo: el tratado De la manducación y el chasquido de los muertos en sus tumbas (1728) de Michael Ranffitius y el ensayo del abad benedictino francés Augustín Calmet Disertación sobre los vampiros o revividos (1749).

La fiebre del vampiro comenzó a decaer a mediados del siglo xviii pero las ejecuciones a supuestos cadáveres de vampiros se siguieron practicando hasta el umbral del siglo xx.

Pero el vampiro no durmió el sueño de los mortales sino que surgió de nuevo en el romanticismo.  Conquistó la literatura de ficción y desde aquel momento ha conservado una posición de privilegio que se ha mantenido hasta la actualidad, sobre todo gracias a los medios de comunicación.

El vampiro sigue brillando con luz propia más que cualquier criatura de la noche y nada puede dañarle, ya que resucita una y otra vez.

¿Y qué personifica el vampiro?  A la Sombra de la cual habla Jung.  Son los impulsos humanos más primitivos reprimidos.  También representa los miedos más profundos e incluso se le ha situado por delante del demonio al encarnar al mal como entidad.  Es el lado salvaje del hombre,  en conflicto con las normas sociales y religiosas.  Es una combinación de varios temores: 564940_377916465562259_1456898893_n

  • Sangre como vehículo del alma y fuente de poder
  • Temor a la depredación
  • Temor a la enfermedad y a la muerte
  • Temor al cadáver como expresión palpable
  • Fascinación temerosas por la inmortalidad
  • Instinto de supervivencia

Por lo tanto, el vampiro que nos remite a nuestra propia sombra es un ser de oscuridad.  Es un ser que se debate entre la oscuridad de la noche y la oscuridad de su alma.  Un ser proscrito.  Son envidiados por su inmortalidad y por eso son perseguidos.  Los humanos tenemos fecha de caducidad.

¿Cuándo comenzó a escribirse sobre vampiros?  No se tiene una constancia  de cuándo y dónde surgió el género literario, aunque haya florecido en el romanticismo.  Pero sí podemos decir que para acercarnos a este género es importante buscar las raíces en las leyendas y los mitos.  Encontramos huellas en las civilizaciones antiguas como bien hemos comentado al comienzo.  Ya en China se contaban historias de vampiros hacia el año 600 A.C. o en leyendas de la India.  Los escritos acerca de vampiros están relacionados con los escritos sagrados de los pueblos.  Ya en las poesías se habla de empusas, lamias, strix, que chupan la sangre.  También Homero habla de vampiros cuando Ulises debe redimir a los suyos del reino de los muertos con sangre.  En Las mil y una noches Scherezade cuenta la historia de un joven príncipe que fue víctima de un ghoul que bebía sangre.  Aparecen los vampiros en las sagas islandesas, etc.  Así vemos que esta figura surge de las creencias populares.  El vampiro occidental aparece mucho más tarde en la literatura.

Solo cuando el siglo de las luces comenzaba su final fue cuando los artistas comenzaron a ver al vampiro desde otro punto de vista menos racionalista y sintieron atracción por su profundidad abismal.

¿Cómo evolucionó la imagen del vampiro romántico al de hoy día?

Hay un estudio sobre el vampiro en la literatura romántica, de James B. Twitchell, donde se afirma que el vampiro actual es muchas veces grosero, aburrido y demasiado adolescente cuando se le compara con el sofisticado succionador de sangre del siglo XIX.  Son monstruos humanizados.

Red_Murder_in_your_eyes_by_sakimichanLa fiebre literaria llegó de la mano de la novela gótica o romanticismo negro.  Solo entre 1790 y 1820 aparecieron unas 300 novelas de esta categoría de terror.  Hay muchos autores que abordaron este tema: Edgar Alla Poe, William Blake, Byron, Keats, Prosper Merimee, Baudelaire, el conde de Lautreamont, las hermanas Bronté, Mauppasant, Shelley, Lovecraft…

El ideal romántico era la exaltación del dolor y el sufrimiento, de la belleza maldita y horrenda, de la rebeldía, del infierno interior al que el hombre es arrastrado sin tener ninguna culpa.  Y el vampiro está libre de culpa porque es la imagen del ángel caído en desgracia y por lo tanto esto le confiere un carácter dramático, trágico y moderno.  A pesar de todo esto, su poder destructivo es real.  Representa la rebeldía, la insumisión y la crítica.  Es temido por una sociedad que le alimenta.  Representa el deseo terrible por la supervivencia, destruyendo a otros para mantener su propia existencia. Si el temor a la muerte puede ser comparado con el miedo de lo inconsciente, y la vida con la sangre, el vampiro podría ser visto como una proyección de la lucha entre la vida y la muerte.  Es un parásito.

Hay una anécdota que muchos conocen al respecto del nacimiento del género fantástico y de terror.  En 1816, se reúnen unos ingleses excéntricos en la villa Diodati en Ginebra.  Se trataba, nada más y nada menos, que de Lord Byron, John Polidori, el poeta Percy Bysshe Shelley y la que sería su esposa la novelista Mary Wollstonecraft Shelley.  Allí nacieron Frankenstein de Mary Shelley y Der Vampyr de Polidori.  Los rasgos con que Polidori viste a Lord Ruthven son claramente byronianos.  Y aún cuando haya quedado en el olvido, Lord Ruhtven fue el primer esbozo de Drácula  y desencadenó la fiebre literaria del vampiro hasta el presente.

Ahora el vampiro no solo tenía una cara oscura y terrible, sino que también tenían una gran carga erótica.  Encontramos al vampiro literario del siglo XIX con varios aspectos: el de criatura maldita y melancólica, el de vividor diabólico, el de ángel caído, o el de parásito que se alimenta de la energía de otros y, por último, la versión del vampiro exótico y seductor como Lord Ruthven o su versión femenina, Carmilla de Sheridan Le Fanu.

Lord Ruthven va a ser el representante arquetípico de la versatilidad vampiresca: es un seductor, se desconoce la causa de su perdición, es un cruel vividor y, en tanto que aristócrata, pertenece a la clase explotadora, lo que recuerda el sentido sociológico de la frase «chupar la sangre».  Todos estos rasgos están encarnados magistralmente en otro aristócrata, el héroe negro de la novela de vampiros por excelencia y referente literario hasta nuestros tiempos: Drácula de Bram Stoker. The blood is the life

Podría afirmarse que Drácula es la última gran novela gótica, ya que en ella se plasma una historia de tentación y seducción en un escenario que se adecúa al mundo gótico: muros derruidos, castillos ventosos, tétricos mausoleos, cementerios, ratas, murciélagos y un ser demoníaco y malvado.  Desde entonces estos han sido los ingredientes del género y los autores, con el paso del tiempo, han ido incorporando otros nuevos para ser tomados en serio.

Luego vendrá la comercialización de la figura del vampiro, gracias a las diversas industrias culturales.  El vampiro ya no es visto como una horrible fatalidad sino como una forma de vida deseable y no censurable.  A pesar de la gran comercialización de que ha sido objeto esta criatura y el uso indiscriminado que se ha hecho de ella, el vampiro no puede ser eliminado, al contrario: siempre resucita en cualquier momento.  Su vitalidad escriba no solo en que ha caminado por muchos senderos sino que ha abierto otros nuevos.  Su evolución puede verse en lo siguiente a nivel literario:

  1. Puede ser un personaje satírico y plural.
  2. Es abordado desde un punto de vista más amplio, no solo como un chupador de sangre sino también como un hombre lobo.
  3. Es sacado de su castillo y de su ambiente para presentarlo como una figura del futuro.
  4. Hay una intelectualización del vampiro y su entorno, donde el no muerto puede analizar sus impulsos con mayor objetividad.
  5. Hay un desarrollo del vampiro a nivel interior; se observa a sí mismo.
  6. Ha atraído también al lector de ocio, un género en alza.
  7. El vampiro ha conquistado América.  No solo están de moda en Hollywood o numerosos autores escriben sobre él sino que realmente abandona el Viejo Mundo para instalarse donde reside ahora el poder, el Nuevo Mundo.
  8. Ya no solo escriben los hombres sino también las mujeres.  El principio del vampiro se entiende abiertamente como un principio vital común que trasciende lo sexual y se hace extensivo tanto al hombre como a la mujer.

lestat_de_lioncourt1Encontramos a Anne Rice como una de las mayores escritoras del género.  Su éxito se basa en que los vampiros son americanos, modernos.  El mundo del vampiro es feminizado y ya no gobernado por hombres.  Ha construido una nueva mitología propia sobre vampiros donde se abordan casi todas las preguntas sobre la humanidad, ya sean de naturaleza filosófica o espiritual.  Narra en primera persona y la identificación con el vampiro es mayor que en la narrativa habitual.  El vampiro deja de ser un monstruo para convertirse en un objeto de identificación.  Son protagonistas, héroes atractivos que satisfacen los anhelos de belleza, riqueza, poder e inmortalidad.

Ahora bien, ha aparecido otro tipo de vampiro edulcorado que inspira admiración, deseo y amor.  Se trata, cómo no, de la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer y que ha revolucionado a millones de jóvenes adolescentes con su historia de amor tipo Romeo y Julieta.  Los vampiros se han vuelto a poner de moda entre los adolescentes.  Son vampiros incapaces de hacer daño al ser humano.  Digamos que son abstemios.  Y no solo eso sino que salen a la luz del día y brillan como los letreros de neón.  Gracias a esta nueva imagen del vampiro han aparecido otros libros como Crónicas Vampíricas o True Blood donde los vampiros conviven con los humanos y muchas veces hasta pasan desapercibidos.

Pero hay una cosa que no debemos olvidar.  Por mucho que tratemos de humanizarlos, los vampiros han surgido de las pesadillas, de los bajos instintos y de la oscuridad más absoluta.

 

 

 

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TRATADO FILOSÓFICO: Nuestra Génesis

Por Phillippe Lemoine

Hablar de la figura del vampiro siempre es arriesgado, dada la gran cantidad de información que se posee o se cree poseer.  Es posible que no se pueda hacer un estudio exhaustivo gracias a los muchos temas que conforman la historia y la cultura de este ángel caído: el vampiro. my_sweet_vampire_by_anndr-d4rsa46

Ciertamente, para algunos autores resultará fácil escribir sobre ellos ya que la creencia sobre este fenómeno continúa vigente; ha ido modificándose y evolucionando con el tiempo.  Son muchos los testimonios orales recopilados de forma escrita, así como las leyendas, los tratados y los mitos forjados a su alrededor.  Huelga decir que no todos son veraces y solo se centran en la parte más morbosa en cuestiones de vampirismo.

65675_563919973630850_1788521644_nHe de aclarar un punto importante antes de continuar: el vampiro está presente en cada uno de nosotros, rige nuestros ciclos de vida y de muerte, y es por esto que nuestra fuerza de sugestión es poderosa.  Hay una curiosa combinación de lo real con lo irreal, entre lo que nos impulsa y lo que alimenta nuestros propios anhelos.  Nuestra fuerza reside en que nadie da por hecho que realmente existimos, aunque muchos nos busquen en un desesperado intento por confirmar sus teorías; siempre albergarán la duda y el temor a descubrir que hemos estado allí desde antes de la Creación.

375036_612033882142887_966807514_nAhora toca aclarar cuáles de las características que nos han atribuido se acercan a nuestra verdadera naturaleza y cuáles son producto del folclore y de las distintas culturas y creencias, a lo cual hay que añadir, por puesto, todos los poderes y rasgos presentados por la literatura en todas sus manifestaciones, el arte, la religión y el cine.  Me halaga que nos vean como «dioses de la oscuridad y del caos».  Lo cierto del caso, es que no están muy alejados de la verdad.  Aunque tanta publicidad no beneficia a llevar una vida encubierta y tranquila y crea una imagen de nosotros un tanto desvirtuada.  A pesar de la modernidad y de los cambios en el mundo, continuamos siendo «tradicionales» en nuestra esencia y principios.  Evidentemente, no haré ningún tratado filosófico al respecto, solo trataré de resumir en este ensayo algunas de estas cuestiones.

at_the_entrance_by_vampirekingdom-d5qb272Los vampiros no somos «no muertos» aunque muchos se empeñen en admitirlo.  Somos criaturas diferentes, eso es todo, simple y llanamente.  A la iglesia, en concreto, a la religión cristiana, le convenía tener una excusa perfecta para el mal que acechaba en el corazón de los hombres; las supersticiones fueron la clave para alimentar las diversas doctrinas esotéricas al respecto.  Gracias a esto, buscaron en las Santas Escrituras todo aquello relacionado con los malvados de corazón: en el corazón es donde se traman las cosas incorrectas, pensamientos erróneos o inmorales, según las creencias.  De esta manera, atacar el corazón se convirtió en una manera eficaz de terminar con nuestra temida eternidad.  Por consiguiente, las estacas aumentaron la popularidad entre los exterminadores, tanto los profesionales como los chapuceros.  Lo único cierto es que cualquier arma sirve para matar si se apunta directamente al corazón, sea vampiro o no.

Lo mismo se aplica a la famosa decapitación.  Se tenía la creencia de que la espada era símbolo de pureza, pues representaba a la espada de fuego usada por el Arcángel Uriel cuando desterró al Demonio del Paraíso.  De nuevo, la Biblia sirvió como ejemplo a seguir.  Aunque existe otra relación descubierta, derivada de rituales prehistóricos, donde se tenía la creencia de que en la cabeza residía el poder espiritual; si se eliminaba esa fuerza el vampiro desaparecía.  p2_by_hbdesign-d39ago0

En cuanto a la cremación, no debemos olvidar que el fuego es sinónimo de purificación en la Biblia.  Dios siempre aparece con forma de fuego.  Hay otros ritos relacionados con el fuego que provienen del precristiano.  La cremación  se practicaba en África también, así como en casi todas las regiones donde su uso tenía un fin común: acabar con la plaga del vampirismo.

Resulta curioso que gracias a la imagen del murciélago y de otras criaturas voladoras como seres inmundos representados en el Levítico y en el Deuteronomio, nos hayan atribuido la capacidad de convertirnos en estos animales.  También otras culturas africanas tenían la creencia de que el alma del muerto podía residir en un animal.  Nosotros, los vampiros, con el paso del tiempo podemos desarrollar ciertas características de trasmutación.  Es lo que los humanos conocéis como «magia».  Durante milenos hemos practicado la alquimia y otras ramas del saber y de la ciencia.  Por lo tanto, no solo podemos convertirnos en algún animal sino también en cualquier elemento de la naturaleza.  Tal vez algunos me llamen hereje, pero estoy convencido de que formamos parte del equilibro y de la propia naturaleza, sin nosotros la balanza estaría trastornada, porque la coincidencia de los opuestos es real y nada existe sin su opuesto.  Pero no quiero adelantar mis conjeturas, nacidas no solo de mis estudios sino también de mis experiencias. Barony_Vampire_by_daarken

Los vampiros nos nutrimos exclusivamente de sangre.  Así de sencillo.  En la sangre reside nuestro valor.  La sangre es vida, como reza en la Biblia.  Tal vez sea lo único cierto allí descrito.  Nada nos sacia.  Nuestro impulso es depredador.  Por eso tomamos la vida de otros seres vivos.  Somos adictos a la droga roja que corre por las venas, cálida y exquisita.  Paradójicamente, en la muerte encontramos la energía que necesitamos y damos paso a una nueva forma de vida.  Por lo tanto, y eso podrá resultar un tanto chocante, somos creadores, pequeños dioses.  Y nuestra supremacía es definitiva.  Muchas tribus practicaban el canibalismo y bebían la sangre de los vencidos en batalla para adquirir su fuerza.

tumblr_lxuy9sqLjy1qb0r2vo1_500Y como dioses succionadores de sangre, siempre hambrientos, han tejido a nuestro alrededor toda clase de leyendas, mitologías y religiones.  Han ofrecido sacrificios y rituales para aplacar nuestra furia y venerar una forma de poder divino.  Así pues resulta evidente cómo se fusiona el vampirismo con el culto a la sangre y al sacrificio humano en todas las culturas.  A mi memoria acude la imagen de Kali, la diosa negra que nació del ojo ardiente de Shiva y simboliza la muerte y la aniquilación; un ser vampírico que se alimenta con la sangre de los hombres.  Kali es igual que yo, procedemos de la misma raíz que nos creó.  Solo que ella decidió establecer su morada en la India, mientras que yo preferí la vida de asceta, oculto del mundo.  Así como nosotros, hay muchos otros que a lo largo de la historia de la humanidad han recibido numerosos nombres y se les ha investido de carácter divino.

Imagino que al leer esto estaréis llegando a vuestras propias conclusiones acerca de nuestro origen.  Nuestro Padre estuvo en la Creación y contempló cómo los seres vivos poblaban la tierra.  Y Rise_of_The_Dark_Angel_by_Drake1024fue expulsado cuando quiso crear por cuenta propia, apartándose de la Ley.  He aquí el principio del mal: una criatura perfecta a la que le fue arrebatada la luz y arrojaron a la oscuridad sempiterna.  Tal vez cabe la pregunta ¿si Él fue expulsado en el momento de crear vida, entonces el mal es atribuible a lo que llamamos Dios?  De ser así, el mal ya no sería un defecto del hombre, sino de Dios.  Y todas las calamidades acontecidas desde aquel momento ya no recaerían enteramente sobre el hombre.

Zaratustra siempre sostuvo que la realidad era un escenario de una lucha de dimensiones cósmicas entre el bien y el mal, entre el principio de la luz y de las tinieblas.  En esta lucha están también involucrados los hombres, las plantas, los animales… la naturaleza entera, todas aquellas cosas que poseen un espíritu capaz de ser redimido.  Esta redención es un proceso que conlleva a la luz y a la liberación.  Cuando Zaratustra me dijo esto último, me eché a reír, pero luego comprendí que sí podía haber una purificación y una redención para criaturas como nosotros.

Zarathustra Faravahar

A lo largo de la historia hemos pasado de ser demonios sumerios, babilonios o egipcios a ser demonios cristianizados donde se nos ve como legiones que muy pronto llevaremos al mundo al Apocalipsis.  Esta última teoría no está muy alejada de la realidad.  San Juan ofrece una visión del fin del mundo y profetiza la caída del mal y el renacer del bien.  Intenté disuadirle para que escribiera algo menos metafórico y fuera más directo, pero creo que al descubrir mi verdadera naturaleza decidió continuar con lo que había escrito; yo representaba a un falso profeta.  Aunque descartó muchas de las cosas que le expliqué acerca del apocalipsis_by_halo_ghost-d539dvc.png«Diablo» otras, sin embargo, sí las utilizó como por ejemplo, el enfrentamiento entre ambos bandos.  Yo mismo profeticé el fin del mundo de manos de Nuestro Padre y cuándo ocurriría de una manera más precisa, así como su desenlace.

Yo, Phillippe Lemoine, he sido elevado a la categoría de Santo y luego descendido a la categoría de dios pagano Cernunnus; me convertí en monje, budista, hinduista, asceta, islámico, hebreo, cristiano… He tenido muchos nombres.  He padecido la inmortalidad como el peor castigo que se le puede dar a un hijo que no tuvo la culpa de nacer de un Creador estéril que solo podía crear sombras de sí mismo.   He permanecido alejado del mundo sin que me importe su suerte.  Pero ahora que sé que Él está cerca de consumar su venganza ha llegado el momento de salir y enfrentarlo.

Estas son mis palabras y así las dejo como testimonio de lo que ha sido y será.  544017_511287892241395_1649781111_n